Paula Rojas

El tejido en metal es una mezcla entre las técnicas tradicionales de orfebrería/joyería y el tejido de fibras (cestería, macramé, lana).

Todo el trabajo es realizado con hilos de diferente calibre. Para las armazones se utiliza alambre de calibre más grueso y para los tejidos se usan hilos ultradelgados de 0,2mm, algo realmente muy fino. Este proceso sigue las técnicas de orfebrería de fundición y trefilado.

En la creación de la base de la pieza se utilizan técnicas de modelado de alambre (alambrismo) y soldadura para unir las partes y que tengamos una pieza firme y durable.

Es hora de tejer. Esta es la tarea que toma más tiempo y requiere mucha habilidad ya que hay que evitar a toda costa que el alambre de doble, enrede o peor forme nudo.

En el siguiente paso retomamos el trabajo de joyería y debemos soldar la pieza para que todos los hilos con los que realizamos el tejido queden unidos a la estructura base. Nuevamente aquí se requiere de un trabajo muy cuidadoso. Como los hilos son muy delgados debe aplicarse calor de forma muy delicada para no terminar perdiendo toda la pieza y evitar llorar por las horas de trabajo perdido.

Finalmente pulir. ¿Dije ya que tenemos procesos muy delicados? Este es otro.

¡Por fin! pieza terminada. Ahora a empacar y enviar a tus manos.